Orígenes
El inspirador de este proyecto fue un lama tibetano, Lama Thubten Yeshe (1935-1984), que vio la necesidad de una educación que favorezca una vida que permita desarrollar el potencial humano en su plenitud, en un mundo moderno, secularizado y globalizado y le dio el nombre de Universal Education.
En 1982, en el I Congreso Internacional de Educación Universal, celebrado en Italia, al que asistieron personalidades del mundo de la educación, la psicoterapia, los estudios para la paz y destacados líderes espirituales como S.S. el Dalai Lama, Lama Thubten Yeshe dijo lo siguiente:
“El mundo necesita una educación renovada, porque la actual ya no conecta con la inteligencia de la sociedad contemporánea. Hoy en día, las personas en su mayoría no conocen su propia realidad, la totalidad compleja de su naturaleza humana. Algunas personas no aceptan su lado espiritual, y otras no aceptan la realidad científica; si la humanidad aprendiera a comprender y conjugar esos dos aspectos de la realidad, el científico y el espiritual, los seres humanos se liberarían tanto física como mentalmente. Porque si cambias tu visión de la realidad, la realidad cambia. Por eso, conocerte a ti mismo, tu psicología, tu cuerpo... significa educarte. Eso es educación universal. Creo que todo eso puede ser comunicado en un lenguaje universal, porque todas las naciones, culturas, religiones y filosofías contienen en ellas mismas una gran herencia de sabiduría, y puede utilizarse esa sabiduría para crear una educación universal”.
Después del congreso, se crearon varias escuelas en distintos lugares del mundo y multitud de proyectos dedicados a los jóvenes, a las personas que están en prisión, a los empresarios, a las terapias naturales... además de una fundación benéfica con sede en Londres, llamada FDCW (Foundation for Developing Compassion and Wisdom) que intenta comunicar y ayudar a todas las personas que integran estos proyectos (ver apartado de "EU en el mundo").
